Cómo llegar a Rara Tal

Descubre el lago más grande de Nepal

 

Poca gente que esté de visita en Nepal se aventura hacia el oeste del pequeño país en busca de su lago más grande, Rara. La verdad es que si tienes poco tiempo en Nepal, te puede llevar unos cuantos días visitarlo. Aún y así, debo admitir que es uno de los sitios que vale más la pena y que más me gustó de todo el país.

 

No os voy a engañar; no es nada fácil llegar hasta el lago Rara. De hecho, pocos visitantes saben de su existencia, y yo tampoco hubiera sabido nada si no hubiera conocido a Amrit, un nepalí muy simpático que me lo recomendó por encima de todo. Él había ido desde Katmandú en jeep. Yo no tenía el dinero ni las ganas para ir en jeep. Me apetecía algo más aventurero.

carretera-camino-rara-lake
Carretera camino al lago Rara

Una de las cosas que aprendí en Nepal es que mirar el gps o un mapa online no sirve absolutamente de nada. Mi estrategia de decir nombres al azar que se encontraran en la misma carretera que mi destino e intentar llegar hasta allí muchas veces me suponía más horas o días, o muchas más vueltas de las que me hubiera imaginado (como cuando intenté ir a Lumbini desde Pokhara pensando que estaba a 2 horas y me acabó llevando 15).

ruta hasta lago Rara
Ruta para llegar al lago Rara desde Lumbini

Esta es la ruta que seguí yo desde Lumbini (en este punto imaginaba que me llevaría uno o dos días llegar hasta allí).

De Lumbini cogí un bus local hasta Butwal, a unos 40km, pero situado en la carretera principal que cruza Nepal. De ahí, cogí otro bus en la estación en dirección oeste, que me dejó en Kohalpur. Ya estaba a punto de oscurecer, por lo que decidí hacer noche ahí antes de seguir mi camino hacia el lago. Al final, acabé pasando un par de días con una familia nepalí que, a parte de invitarme a pasar tiempo con ellos, me proponían matrimonio con alguno de los familiares para poder conseguir un visado español. Algún día escribiré sobre ello.

mujer nepalí cocinando para picnic
Mujer nepalí de la familia que me acogió cocinando para un picnic en Kohalpur

Un par de días después, cogí otro bus hasta Surkhet, llegando bastante más tarde de lo que esperaba, por lo que decidí visitar la ciudad y seguir al día siguiente, y la verdad es que valió la pena, ya que el mercado me gustó bastante. Desde la estación de autobuses de Surkhet, donde estuve esperando dentro de este fantástico bus cerca de una hora mientras iba recogiendo a gente en la carretera principal, me puse rumbo al lago Rara. Sin contar los días que estuve en Kohalpur con la familia nepalí, ya llevaba dos días de camino. Y todavía me quedaban dos más, pero para ese entonces tampoco lo sabía.

lago Bulbule, Surkhet
Lago Bulbule, en Surkhet

Después de unas horas de ruta, descubrí que íbamos por una de las carreteras más peligrosas de Nepal. La carretera bordeaba las montañas, dejando un enorme acantilado que acababa en un río de un color azul turquesa. Las vistas eran impresionantes.

Río de color turquesa camino a Rara Lake

El bus iba haciendo paradas para ‘su’ (lavabo) y para comer, y por la noche paramos en Karnali, unos 100km y 12 horas más tarde. Cenamos el famoso dal bhat (arroz con verduras y sopa de lentejas) en uno de los pequeños pueblecitos de la montaña, y dormimos en el mismo hostal, donde separaban a los hombres de las mujeres en habitaciones comunitarias.

A estas alturas, aunque el bus iba lleno al principio del día, sólo quedaban 4 hombres, una chica, una cabra, dos cajas de pollos y yo. La chica quería dormir en la misma cama que yo, y me costó un poco hacerle entender que no cabíamos, y que había camas de sobras en nuestro dormitorio. Me dijo, con su inglés chapurreado, que el bus salía a las 6 de la mañana. Me despertó a las 5 (se ve que ellos no aprecian tanto como nosotros apurar al máximo las horas de dormir).

parada bus camino a Rara Lake
Una parada para ‘su’ de camino al lago Rara

Otra vez, ingenua de mí, esperaba llegar ese mismo día al lago Rara. Suerte que iba con tiempo más que de sobra (todavía me quedaba mes y medio de visado). En Manma Bazar el bus paró. La chica de la noche anterior me hizo bajar, diciendo que el bus se quedaba ahí, y que para llegar hasta el lago debía coger otro bus por la mañana. Nada de ello era cierto. Poco rato después, vi como mi mismo autobús se iba montaña arriba, dejándome en un pueblo donde la única persona que hablaba inglés era mi supuesta amiga que me había engañado con el único propósito de enseñarme a  sus amigos.

Al principio me enfadé un poco, pero al final resultó ser un pueblo precioso, con unas vistas del valle espectaculares, y pude disfrutar de un atardecer sobre las montañas desde la terraza del hostal. Tarde o temprano sabía que llegaría al lago.

atardecer Manma Bazar
Vistas del atardecer desde Manma Bazar

 

 

 

casas azules Manma Bazar
Calle de casas azules en Manma Bazar

Resultó que la chica no sólo quería enseñarme a sus amigos, también quería que le pagara una habitación en el hostal y el billete hasta el lago Rara al día siguiente. Me costó bastante, por no decir mucho, poder sacármela de encima sin llegar a ser desagradable.

Finalmente, al día siguiente pude llegar hasta Gamghadi, el pueblo final antes del lago, después de otro tortuoso día en el bus. Unas chicas nepalís muy majas me ayudaron a encontrar hostal (a la mañana siguiente descubrí que casi todo eran hostales, pero no estaban anunciados).

Total, que desde Lumbini me llevó cerca de una semana (contando los días que pasé en Kohalpur) llegar hasta Rara, pero valió la pena. Al día siguiente hice la excursioncita de 2 horas hasta allí, pudiendo disfrutar de unas vistas tan espectaculares como éstas:

lago Rara
Lago Rara, el más grande de Nepal

De cómo evité coger el autobús tres días más hasta volver a la carretera principal, lo explico en este otro post.

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