Cómo hacer tu propio neceser ecológico

¿Es posible hacer un neceser con el mínimo de plásticos y lo más ecológico posible?

A la hora de viajar, pensar en ser respetuoso con el medio ambiente no es lo más fácil del mundo. Nos encontramos que en muchos países no reciclan para nada, no hay cultura de reutilizar las cosas, se desperdician cantidades de comida descomunales o se usa plástico para absolutamente todo. Sí, en Asia puedes encontrar países donde para venderte un bollo te lo envolverán en mínimo tres bolsas de plástico.

Aunque se podría escribir todo un post sobre cómo reducir el consumo de plástico mientras viajas, la idea de hacer este post es intentar crear un neceser lo más ecológico posible. ¿Cómo? Reduciendo la cantidad de plásticos y haciendo en casa cuantos más productos mejor.

Cepillos de dientes y para el pelo

Es fácil sustituir el clásico cepillo de dientes de plástico de toda la vida por uno biodegradable, como son los de bambú. Lo mismo pasa con el cepillo para el pelo o peine, los cuales puedes encontrar de bambú mismo o madera. Hay cientos de marcas que los comercializan, tanto en tiendas físicas como online, por lo que no son difíciles de encontrar y tampoco caros. Eso sí, a la hora de escoger algún cepillo de dientes en concreto, asegúrate que las cerdas también sean de materiales biodegradables.

A algunas personas les cuesta un poco acostumbrarse al tacto del nuevo cepillo de dientes, aunque debo admitir que la única diferencia que noté yo es la dureza de las cerdas. A parte de ello, es como usar el cepillo de dientes de toda la vida. El que tengo yo es este, donde puedes escoger si quieres las cerdas suaves o duras.

Pasta de dientes

Las pastas de dientes caseras no son difíciles de hacer y los materiales tampoco son difíciles de encontrar. Dependiendo de la receta, es más fácil comprar los productos online que en alguna tienda física. Si no quieres fabricarla por ti mismo, también se pueden comprar pastas de dientes ecológicas, aunque lo más probable es que vengan en envases de plástico.

Puedes encontrar una receta de pasta de dientes casera muy sencilla en este artículo. En este otro también puedes encontrar otra receta, que aunque no usa productos tan comunes, tiene explicaciones más extensas sobre cada uno de ellos. Puedes encontrar los productos necesarios en la página de Gran Velada.

Hay que tener en cuenta que cualquier pasta de dientes hecha con aceite de coco será líquida en temperaturas cálidas y se solidificará en temperaturas más frías, dato importante a la hora de escoger el tipo de envase en el que la guardarás. Puedes encontrar tubos de silicona como el de la foto de arriba en tiendas tipo Wolala o en Amazon. En caso que prefieras hacerla sólida, lo mejor es guardarla en una cajita de lata o un tupper pequeño.

Desodorante

Con tal de sustituir los sprays o roll-ons y todos los plásticos y partículas contaminantes que estos llevan, puedes probar la piedra de alumbre. Esta piedra semitransparente y blanquecina procede del alumbre de potasio, y tiene infinidad de usos. No sólo sirve como desodorante natural al evitar los malos olores dejando a la piel transpirar, sino que también ayuda a cicatrizar pequeñas heridas o tratar aftas. En este artículo puedes encontrar cómo utilizar la piedra para las diferentes finalidades.

Para utilizar esta piedra como desodorante, únicamente debes humedecerla un poco y aplicarla sobre la piel directamente. Aunque cuesta acostumbrarse un poco a la falta de olor de un desodorante, a mi parecer funciona mucho mejor contra el sudor.

Champú

En cuanto al champú, con tal de no contaminar, lo mejor es fabricar tu propia pastilla de champú sólido en casa antes de irte de viaje. Aunque deberás invertir tiempo en hacer tu propio champú, no sólo tendrás un jabón ecológico para el pelo, sino que también ahorrarás espacio en tu mochila. Para hacer los champús que he probado, puedes encontrar las instrucciones en este tutorial de Youtube o en este otro. Una vez lo tengas hecho, y para poder llevarlo dentro del neceser sin pringar las demás cosas, lo mejor es ponerlo dentro de un pequeño tupper o bolsa impermeable. Estas pastillas duran más que los champús líquidos y se pueden usar en cualquier lado al estar hechos de productos naturales.

Según tu tipo de cabello puedes personalizar las pastillas de champú añadiendo diferentes hierbas. Puedes consultar las combinaciones de hierbas y las propiedades de éstas en este artículo.

Jabón para el cuerpo

Lo mismo que con el champú, lo mejor es llevar jabón sólido para el cuerpo, a poder ser hecho con productos naturales. Hay infinidad de variedades que puedes probar en casa, dependiendo de tu tipo de piel o del olor que te guste. Aún y así, en la mayoría de supermercados o tiendas de productos naturales podrás encontrar pastillas ecológicas.

En este artículo de Econsejos puedes encontrar todos los usos del jabón neutro y la receta para fabricar el tuyo propio. También puedes probar a hacer jabones de glicerina con hierbas y especias, o personalizar tus jabones artesanales con colorantes naturales.

Espuma para el pelo

Si tienes el pelo rizado u ondulado, a parte de llevar una goma del pelo constantemente en la muñeca mientras viajas, no puedes olvidarte (o no quieres) de la espuma o spray para el pelo. Desde hace tiempo quería conocer algún remedio que me permitiera poder dejar mi pelo suelto después de estar una larga temporada viajando y haberme quedado sin espuma. Aunque existen algunas espumas para el pelo ecológicas, los precios me parecen desorbitantes y no solucionamos para nada el problema del plástico.

Aquí os dejo una receta que he probado en casa y me ha funcionado a la perfección, aunque seguiré buscando algún remedio ecológico libre de plásticos que me permita llevármelo de viaje.

Semillas de lino

Con estas semillas podemos crear un gel de linaza que, a parte de hidratar y dar brillo a nuestro cabello, también definirá sus rizos.

¿Qué se necesita?

  • Semillas de lino
  • Una olla pequeña
  • Espátula o cuchara de madera
  • Agua
  • Un colador fino (o una tela de gasa)
  • Un bol
  • Un botecito de cristal

Preparación:

Se coge una pequeña cantidad de semillas y se vierten en la olla, cubriéndolas con agua. La cantidad de agua que se añada depende de la cantidad de gel que se desea hacer y de lo líquido que quieres que quede. Lo mejor es hacer alguna que otra prueba hasta que le cojas tus medidas. Yo normalmente las cubro un poco y a medida que voy viendo como van quedando, añado más.

El siguiente paso es llevar el agua a ebullición y esperar que las semillas vayan desprendiendo el gel. Si quieres que te quede más líquido, debes ir añadiendo agua poco a poco, mientras remueves con la espátula.

Una vez la textura del gel sea de tu agrado, apaga el fuego y cuela las semillas en el colador o tela de gasa. La primera vez que hice este experimento, me quedó extremadamente espeso y no había manera de colar las semillas, pero si este es el caso, puedes volver a poner el mejunje en la olla, añadir más agua y hervir nuevamente.

Y voilá. Sólo debes esperar que la mezcla se enfríe y ya la podrás aplicar en tu cabello. Para ello deberás extenderlo por las palmas de tus manos e ir aplicándolo poco a poco por todos los mechones, evitando que queden pegotes.

Este gel te dura tranquilamente semana y media en la nevera, por si quieres preparar más cantidad. Si lo dejas fuera de la nevera, es posible que al tercer o cuarto día huela tan mal que no lo quieras usar. De ahí el problema para llevárselo de viaje, aunque siempre te puede salvar de algún que otro apuro.

TIP: El gel de linaza no hace demasiado buen olor, por lo que le puedes añadir algún aceite esencial o un poco de limón para hacerlo más agradable. Aún y así, una vez aplicado en el pelo, casi ni se nota.

Crema o aceite hidratante

Durante los viajes, y sobretodo si vas a la playa, es importante mantener la piel hidratada. Es por ello que la crema hidratante o after sun deben ser un producto imprescindible en tu mochila.

El producto más versátil para llevar de viaje es el aceite de coco. No sólo sirve para hidratar la piel, sino que puedes darle muchos usos diferentes, como la pasta de dientes que mencionaba más arriba. Si éste no te acaba de convencer, puedes probar el gel de aloe vera, también con muchas propiedades beneficiosas tanto para la piel como para el pelo. Lo más difícil es encontrar estos productos en algún envase que no sea de plástico.

En cuanto a la crema para la cara, la marca Weleda de cosmética natural dispone de una gran variedad de cremas diferentes.

Esponjita para la cara

En vez de usar los discos de algodón para aplicar algún tónico facial, limpiar o desmaquillar la cara, la solución es comprar una esponjita ecológica. Las que he encontrado yo que me van bastante bien por el momento son las esponjas konjac. Las hay de varios tamaños, pequeñas como los discos de algodón o más grandes que parecen esponjas de cuerpo entero. Además, también hay de varios colores: blanco para todo tipo de pieles, verde para pieles mixtas y grasas, rosa para pieles sensibles y negra para pieles grasas con tendencia a tener granitos o manchas. Puedes encontrar todo lo que debes saber sobre estas esponjas en este blog.

Las puedes encontrar tanto en Amazon como en tiendas Druni o Douglas, aunque cada vez se pueden encontrar en más sitios.

Bastoncillos para los oídos

Aunque no sea algo imprescindible a la hora de viajar y a veces es más un engorro que otra cosa, debo admitir que casi siempre llevo bastoncillos para los oídos conmigo. Es por ello que me he dedicado a buscar bastoncillos ecológicos que no contengan plástico. Los hay tanto de bambú y madera, como de algodón ecológico y papel, y no se diferencian en nada de los de plástico más que por el material del que están fabricados.

Copa menstrual

Por último, el producto que no puede faltar en el neceser de toda mujer viajera es la copa menstrual. Gracias a este gran invento ya no hace falta cargar con cajas de tampones y compresas o estar preocupándonos por si en el país donde vamos a viajar venden estos productos. Si no te acaba de convencer el tema, sólo debes leer este artículo, donde Andrea de Lápiz Nómada explica todos los pros y los casi inexistentes contras de la copa.

Puedes conseguir la tuya en este enlace.

 

Hasta ahora, estos son los productos que he podido reemplazar en mi neceser para hacerlo más amigable con el medio ambiente, aunque todavía me quedan varios botes de plástico y en muchos países es casi imposible sustituir estos productos una vez se acaban.

Si te encuentras en Nepal o India, puedes recurrir a los productos Patanjali, bastante económicos y 100% naturales, aunque eso sí, vienen envasados en recipientes de plástico. Desconozco si se pueden encontrar tiendas en otros países, pero los puedes comprar por internet, aunque a un precio mucho más elevado que en sus países de origen.

Si tienes alguna sugerencia de otros productos que se puedan sustituir o que fabricar en casa, no dudes en dejar un comentario.

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