15 días alrededor de Rumanía

Mucho más que vampiros y castillos encantados

Rumanía es conocida como el país de Drácula, aunque de vampiros haya pocos y la región ofrezca muchísimo más que castillos encantados y nieblas tenebrosas. En este post, quiero proponeros una ruta de 15 días a través de diferentes pueblos y ciudades rumanas y una pequeña visita exprés a la capital de la vecina República de Moldavia, Chișinău.

Aunque en mi estada en el país también pasara por otras ciudades, aquí sólo he incluído los sitios que encontré más interesantes.

¿Cómo moverse por el país?

Primero de todo hay que aclarar que, si vas con la idea de tener todos los días planificados y has buscado horarios de trenes y autobuses por internet para cuadrar todas las visitas y las horas de partida y llegada a cada ciudad, te olvides de ello. La mayoría de veces los horarios en internet necesitan una actualización. Si vas a moverte con transporte público, lo mejor es dirigirte a la estación de tren o bus y preguntar los horarios con antelación para poder planificarte.

Las distancias, aunque no sean muy largas, se convierten en eternas dependiendo del tipo de tren que cojas. Los autobuses muchas veces son furgonetas que se esperan a estar llenos del todo antes de partir, por lo que conviene ir preparado para sufrir contratiempos.

Otra de las opciones para moverte más a tu aire es el autoestop. En las regiones del norte, donde las conexiones entre pueblos y ciudades es más pobre, es bastante fácil. Las personas locales están acostumbradas a recoger a gente en la carretera y su hospitalidad hará que te ayuden en todo lo que puedan. Aunque no todas las personas hablen inglés, es muy fácil encontrar gente que haya estado viviendo en países como España o Italia, por lo que dominan estos idiomas, o al menos los chapurrean. Aún y así, nunca está de más intentar aprender algunas palabras en el idioma local para poder comunicarte mejor.

¿Dónde ir?

Bucarest

Con una población de 2 millones y medio de habitantes, es la ciudad más grande del país, pero aún y así, es de ese tipo de ciudades con encanto: tanto sus edificios como sus calles tienen algo especial.

Sorprenden, de buenas a primeras, los grandes rótulos que puedes encontrar en las estaciones donde indican dónde están los taxis legales y dónde los ilegales, en los cuales, seguramente, seas estafado. También te puedes desplazar en metro, que aunque disponga de una red más bien pequeña, comunica las zonas más importantes de la ciudad.

Para buscar alojamiento, recomendaría el casco antiguo de Bucarest, que es, además, la zona más bonita de la ciudad. La parada de metro que queda más cercana es Universitate.

Parlamento de Bucarest

Construído entre 1985 y 1997 después de demoler una gran parte del centro de la ciudad, es el edificio administrativo más costoso y pesado del mundo, y el segundo más grande después del Pentágono. Se pueden visitar algunas de sus salas, siempre y cuando vayas en grupo con un guía. Desde arriba se puede ver la gran avenida que hay justo delante, el Bulevar Unirii y, a uno de los lados, el gran parque Izvor, desde donde se pueden hacer fotos del gran edificio. El precio de la entrada es de 15 Lei aproximadamente.

parlamento Bucarest
Parlamento de Bucarest desde el parque Izvor
Museo Satului

Consiste en un puñado de casas y cabañas de diferentes épocas y zonas de Rumanía, desperdigadas sin ton ni son a través del gran recinto, y con más bien pocas explicaciones, pero si te interesa ver un poco cómo era la vida rural, merece la pena darse una vuelta. La entrada es también de 15 Lei, con descuentos para menores de 26 años y estudiantes.

Casco antiguo

Como ya he dicho antes, es la zona más bonita de la ciudad. Sus callejuelas están repletas de terrazas, artistas callejeros y edificios impresionantes. También hay sinagogas e iglesias ortodoxas para visitar esparcidas por todos los rincones. Merece la pena perderse entre sus calles y disfrutar de la comida típica rumana en alguno de los mil y un locales que hay por la zona.

Arco de Triumfo

Situado en el centro de una rotonda, es difícil poder hacer más que pasar cerca de él y echar un par de fotos desde el otro lado de la carretera, pero merece la pena ver el gran arco.

El arco actual, de piedra, fecha de 1936, después que los dos anteriores (de madera el primero y de hormigón y yeso el segundo) quedaran en muy mal estado debido a las guerras.

arco triumfo Bucarest
Arco de Triumfo en el centro de una rotonda

Snagov

El monasterio de Snagov es donde se dice que está enterrado Vlad Tepes, más conocido como Drácula.

Situado a unos 40km de la capital, se puede llegar en un minibus, que te dejará al inicio de la Strada Mânăstirea Vlad Ţepeş y tendrás que hacer el kilómetro y medio restante a pie.

El monasterio se encuentra en una isla en medio del lago. No hay mucho que ver: se trata de un pequeño edificio bastante sobrio que contiene la tumba en su interior con una imagen de Vlad Tepes. Como en la mayoría de atracciones turísticas de Rumanía, hay que pagar para hacer una foto en el interior.

tumba dracula Snagov
Tumba de Vlad Tepes, también conocido como Drácula, en el interior de la capilla de Snagov

Aunque es un lugar bastante turístico, nosotras no encontramos a nadie en la zona y las vistas del lago con la isla y su monasterio parecían casi de cuento.

Braşov

Esta ciudad de Transilvania, situada a los pies de los Cárpatos, es bastante más grande de lo que me imaginaba. Como en la capital, la zona con más encanto es el casco antiguo. Junto a la Piata Sfatului se encuentra la strada Republicii, una calle repleta de casas de colores que cruza la zona antigua, ofreciendo una gran cantidad de tiendecitas, restaurantes y terrazas.

Aunque en los alrededores se encuentran varios museos, me abstengo de recomendar ninguno, ya que las explicaciones que hay en ellos son mínimas o nulas, haciendo de las visitas un sinsentido si no se tiene conocimiento previo.

piata Sfatului Brasov
Piata Sfatului de Brasov
Biserica Negra

Se encuentra en la misma Piata Sfatului y debe su nombre al color que adquirió después de un incendio en el S.XVII. Es el edificio más importante de Braşov, y la segunda atracción turística después del castillo de Bran. La entrada es de 4 Lei, con descuentos para estudiantes. En su interior se pueden encontrar unos plafones informativos sobre la historia de la iglesia.

Tampa

Esta pequeña montaña, de apenas 960m de altitud es visible desde cualquier punto de la ciudad. Aunque se puede subir con teleférico, la caminata a través del bosque es mucho más satisfactoria. Desde arriba de la montaña, presidida por unas letras hollywoodienses, se aprecian las casitas coloridas de estilo alemán, ordenadas por callejuelas alrededor de la plaza central, cerca de la Biserica Negra y, al otro lado, el barrio rumano, con tejados rojos, casas apelotonadas y pequeñas capillas por enmedio, que se mezclan, a su vez, con edificios medio en ruinas.

Castillo de Bran

Aunque es conocido por ser el castillo de Drácula, históricamente Vlad Tepes estuvo ahí preso únicamente por un par de días. Eso sí, la situación sobre un peñasco le da un toque tétrico digno de una película de vampiros. Dentro no hay mucho que ver y, como es común en Rumanía, no hay ninguna explicación sobre los objetos que te puedes encontrar en las estancias. Es la principal atracción turística de Transilvania, por lo que prepárate para encontrar gran cantidad de visitantes. El precio de la entrada es de 40 Lei (25 para los estudiantes).

Se puede llegar hasta él cogiendo un autobús en el casco antigo de Braşov, aunque es mejor preguntar en el hostal para estar seguro. El camino es de aproximadamente una hora.

castillo Bran
Castillo de Bran desde una de sus torres
Ciudadela de Rasnov

Se encuentra entre Braşov y el castillo de Bran. Situada en lo alto de un monte, es una ciudad medieval desde la que se pueden disfrutar unas vistas panorámicas espectaculares. Muy fácil de identificar por sus letras al estilo ‘Hollywood’ que se aprecian desde la carretera. Desde la parada de autobús hay que caminar montaña arriba, pasando por un bosque muy colorido (sobretodo en otoño). La entrada es de 10 Lei para adultos y 5 para los estudiantes.

Sinaia

Se encuentra a unas dos horas en tren desde Braşov y es ideal para hacer una excursión de un día, ya que la mayoría de hoteles que se encuentran en Sinaia son de lujo. Esta localidad también es conocida por la cantidad de balnearios que se encuentran en la zona. Para bolsillos más normalillos, lo mejor es tener como campo base Braşov y tragarse las 4 horas de tren en un solo día. Aún y así, la visita a los castillos de este pequeño pueblo merecen la pena.

Castillo de Peleş

Situado a las afueras del centro, rodeado de bosques y jardines se encuentra este castillo lleno de ostentación y lujo. Fechado de 1873, era la antigua residencia de verano del rey Carlos I de Rumanía y la reina Isabel. Cuenta con más de 150 habitaciones decoradas con mobiliario de la época, lámparas enormes y vajillas de porcelana. Desde fuera ya se puede apreciar lo lujoso que llegaba a ser (y sigue siendo). Para el interior, espero que tengáis más suerte que yo, ya que estaba cerrado por mantenimiento.

castillo Peles, Sinaia
Castillo de Peles, en Sinaia. A poca distancia, se encuentra el castillo de Pelisor
Castillo de Pelişor

Situado en el mismo parque que el Castillo de Peleş, es un edificio encantador de pequeñas dimensiones. Aún y así, cuenta con 99 habitaciones, todas decoradas de manera distinta. Las que llaman más la atención son la habitación de Oro, el despacho del Rey Ferdinand y el despacho de la Reina María. La entrada es de 20 Lei para adultos, con descuentos para estudiantes. Hay que pagar un extra para hacer fotos en el interior.

Iasi

En nuestra ruta de 15 días por Rumanía únicamente fuimos a esta ciudad para coger el autobús que nos llevaría hasta la capital de Moldavia, Chişinau, que explico en este otro post.

Gura Homorului

Aunque hay tren, no es fácil llegar hasta este pequeño pueblo mediante otro transporte público. El minibus en el que íbamos nos “abandonó” en Suceava a altas horas de la madrugada, por lo que para llegar hasta este pueblo tuvimos que coger un taxi que, evidentemente, se aprovechó de nuestra situación inflando el precio y dejándonos en el hotel de sus familiares. A parte de esto, la zona es preciosa, rodeada de montes y bosques.

Monasterio de Voronet

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se lo conoce también como la “Capilla Sixtina del Este” por sus murales que llenan toda la fachada exterior al igual que las paredes del interior. Llama la atención su color azul y es por ello que también hay que pagar una tasa extra para hacerle fotos. El precio de la entrada es de 5 Lei.

Situado a únicamente 5km de Gura Homorului, vale la pena acercarse andando a través de los campos y así disfrutar del paisaje.

monasterio Voronet
Entrada al monasterio de Voronet, cuyas paredes están recubiertas de imágenes

Zona de Maramureş

Es la región de más al norte de Rumanía, que hace frontera con Ucrania. Debido a la dificultad de encontrar transporte público que nos permitiera visitar los pueblecitos de la región a nuestro antojo, decidimos hacer esta zona en autoestop. Tuvimos la suerte de encontrarnos con un hombre que quería ser guía, y eso mismo hizo: llevarnos de iglesia en iglesia y de pueblo en pueblo enseñándonos el Valle de Iza

Monasterio de Barsana

Este monasterio, de piedra y madera, se dice que es uno de los más bellos de Rumania. Y no es para menos; los edificios, de madera tallada, destacan en medio del impresionante paisaje del Valle de Iza.

monasterio Barsana
Monasterio de Barsana
Sighetu Marmatei

Situada en la frontera con Ucrania, es una ciudad bastante bonita para dar una vuelta, y también vale la pena visitar el Memorial a las Víctimas del Comunismo y de la Resistencia, una antigua cárcel convertida en museo. Si tienes tiempo, el cementerio de Sapanta, con lápidas azules, es otra atracción turística muy curiosa de ver.

Sighisoara

Esta es una de las ciudades medievales mejor preservadas de Europa. El casco antiguo, con sus casas de diferentes colores, tiene un encanto especial. En medio de una de las plazas del casco antiguo, puedes encontrar las llamadas Scara Scolii (escaleras de la escuela), unas escaleras hechas totalmente de madera que te llevan hasta lo alto de la colina, donde se encuentra la iglesia.

Calles del casco antiguo de Sighisoara
Torre del Reloj o Torre del Consejo

Es la torre más importante de las 9 que se conservan de la antigua muralla, siendo Patrimonio de la Humanidad. Está situada en la Plaza de la Ciudadela, y puede verse desde cualquier parte del centro de Sighisoara.

Restaurante Casa Vlad Dracul

Situada muy cerca de la Torre del Reloj, en la Plaza de la Ciudadela (Piata Cetatii), se encuentra la casa donde nació Vlad Tepes. Más conocido como Vlad el Empalador, el personaje que inspiró a Drácula nació en 1431 y vivió en esta casa hasta los 4 años. Actualmente, la planta baja es un restaurante y en la primera planta se encuentra el Museo de Armas Medievales.

Escalera de la Escuela o de los estudiantes

Actualmente consta únicamente de 175 de sus 300 escalones originales, cubiertos de una estructura de madera que forman el famoso pasadizo.

Esta escalera, que fecha de 1642, fue construída con la intención de facilitar el acceso a la escuela y la iglesia que se encuentran en lo alto de la colina y a las cuales era muy difícil de llegar, sobretodo en invierno.

Sibiu

Igual que en Brasov, en ésta ciudad de cerca de 150.000 habitantes, se puede apreciar la presencia germánica. Los edificios y fortificaciones recuerdan el esplendor de una época en que era el centro comercial más importante del país. Como en toda ciudad rumana, hay que descubrir el casco antiguo paseando por sus calles empedradas, donde te sientes observado por los ‘ojos’ de los tejados de las casas.

ojos sibiu
Ojos de Sibiu
Muralla

Aunque a día de hoy ya no se pueda ver toda la muralla que rodeaba el centro de la ciudad, aún se conserva en muy buen estado una parte de ella. Además, también se pueden visitar 8 de sus torres, que todavía se mantienen en pie. Paseando por la Strada Cetății se pueden ver las torres de los Arcabuceros (Turnul Archebuzierilor), la de los Carpinteros (Turnul Dulgherilor), la de los Alfareros (Turnul Olarilor) y la Gran Torre (Turnul Gros).

Catedral Luterana

Situada en la Piata Huet, se encuentra esta gran catedral de estilo gótico construida entre 1371 y 1520. Se edificó sobre una iglesia románica más antigua y actualmente, contiene el órgano más grande de Rumanía. Se puede visitar su interior y subir a una de sus torres por unos pocos Lei.

Piata Mica

La Plaza Pequeña se encuentra en el centro histórico y es donde se reunían los artesanos de la ciudad. Hoy en día está repleta de cafés y se pueden encontrar pequeños tenderetes de artesanías.

Puente de las Mentiras

Este puente metálico, construido en 1859 se encuentra en un lado de la Piata Mica. Es conocido por este nombre al tener varias leyendas asociadas a él. La más conocida cuenta que, si se dice una mentira estando en el puente, éste se derrumbará castigando al mentiroso. Aún y así, hay quién afirma que se le quedó este nombre debido a un error de pronunciación de los ciudadanos, que en lugar de ‘Liegenbrucke’ pronunciaban ‘Lugenbrucke’ (puente de las mentiras), cambiando totalmente su significado.

Museo Nacional Brukenthal

Fecha de 1817, siendo así uno de los museos más antiguos del mundo. Consta de 6 edificios con diferentes colecciones cada uno. El principal se encuentra en Piata Mare, en el palacio del antiguo gobernador de Transilvania Samuel von Brukenthal, que empezó varias colecciones en 1790.

Uno de los más curiosos se encuentra en la Strada Cetății, el Museo de Historia Natural. Se inició en 1849 y contiene colecciones de minerología, paleontología, botánica, zoología, entre otras. Lo reconocerás por las esculturas de dinosaurios en su jardín.

Cisnadie y Cisnadioara

Si estás unos cuantos días en Sibiu, puedes acercarte a conocer los pueblecitos de Cisnadie y Cisnadioara, situados a 12 y 15km respectivamente. Aunque son dos pueblecitos muy pequeños, ambas tienen iglesias fortificadas que vale la pena ver. Sobretodo es interesante de ver la iglesia de San Miguel, en Cisnadioara, que se encuentra en lo alto de un montículo. Para llegar a ella hay que seguir el caminito a través del bosque y desde arriba se puede disfrutar de las vistas de las montañas.

Para llegar a estos pueblecitos, se puede coger un autobús local en la estación de autobuses de Sibiu. El trayecto es de apenas media hora, aunque para la vuelta seguramente haya que esperar un buen rato, ya que los buses no pasan muy a menudo.

Vistas de las montañas y la muralla desde la iglesia de Cisnadioara, en lo alto de un montículo fortificado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Descárgate los marcadores o consulta el mapa

Puedes descargarte los marcadores para Maps.me aquí. O consultar el mapa y guardarlo en Google Maps:

2 Responses

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.